“SIEMPRE PODEMOS ALEGRARNOS Y CELEBRAR LA NAVIDAD”
Comidas, bulla, gente, adornos, luces… ¿Quién dice que sin todo eso “no
parece” Navidad?. ¿Acaso la Navidad se reduce a comer, cantar, bailar,
gastar…?. ¿Somos realmente conscientes de todo lo que encierra este mensaje, lo
que verdaderamente es motivo de celebración?.
Pienso en mi tía de 102 años que vive en Madrid sola en su casa, en mi
amiga Vari que hace cuatro días perdió a su abuela, en mi amigo Roberto que
desde ayer por la tarde está en el tanatorio velando a su madre… pienso en
muchas personas concretas para las que estas fechas no las están viviendo como
otros años… pienso en los que trabajan en los hospitales y residencias
asistenciales, en los enfermos, en quienes son víctimas de violencia, en los
que tienen hambre… en tantas y tantas realidades… Y a la vez me pregunto:
¿Acaso Dios solo nace si nos reunimos en torno a una mesa, si hay abundante
comida y bebida y nos acostamos ya de madrugada?.
Todo un Dios se encarnó en un ser frágil, necesitado, dependiente. Y lo
hizo en la más absoluta pobreza, sin otra compañía que la de sus padres,
rechazado por quienes no quisieron abrirle la puerta. ¿Quién puede decir que en
las situaciones adversas, esas que nos descolocan porque no las habíamos
programado o porque no las queremos, no es posible vivir la Navidad?. ¿Acaso ahí
no es más sencillo encontrarnos cara a cara con el Misterio?. Solo lo
descubriremos si nos quitamos las gafas que nos regala el mundo. Solo así
podremos mirar con claridad y descubrir la Verdad en toda su plenitud.
Aunque no haya lucecitas, ni canciones, ni turrones, ni gente, ni… Siempre
podemos alegrarnos y celebrar la Navidad porque Dios está siempre con nosotros y nos ama.
¡Feliz
Navidad!
Más claro no puede estar tu reflexión mi querida Gloria. Dios continúe bendiciendo tu vida y todos tus proyectos. Abrazos a la distancia. Te extrañamos mucho.
ResponderEliminarMuy lindo mensaje apreciable y estimada Gloria muchos de nosotros le damos otro perfil a la navidad pensando más en las comidas tradicionales que no es malo, o al consumismo, siendo el momento oportuno de abrir lo corazones el nacimiento del Divino redentor y hacernos un examen de conciencia. La extrañamos Gloria. Nuestros saludos Navideños y deseándole un próspero año nuevo 2024.
ResponderEliminarMuy cierto lo que expresas. Entre tanto ruido, reuniones y festejos… nos falta tiempo, espacio y algo de soledad para adentrarnos en la experiencia del reconocimiento del Dios encarnado.
ResponderEliminarComo recuerdo las Navidades humildes de mi infancia en los años 50, en mi barrio con la parroquia llena en misa de Gallo, ya todos cenados con sencillez y llevando alegría unos a otros por las casas.
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