“A RATITOS O TODO EL TIEMPO”
La vida se convierte en oración
cuando abrazas la realidad que te toca, cuando aceptas y acoges al otro con
todo lo que es y tiene, cuando ofreces todo lo bueno que hay en ti.
A veces se entiende la oración
como una tarea a realizar en la que hay que invertir tiempo, o incluso como una
carga, de ahí que muchos se frustren al no dedicar tantos momentos como
desearían a estar a solas con el Señor.
Nuestra vida es una continua oración
si es un constante darnos en lo que cada momento toca, y un permanente acoger
lo que se presenta.
Nada queda hueco, vacío, sin
sentido… Nada carece de valor… Cualquier situación, cualquier encuentro,
cualquier emoción que nos invada, cualquier actividad por monótona, rutinaria,
insignificante que parezca, incluso el no hacer… tiene sentido, si está
cubierto y traspasado por el amor.
Nuestra vida será una continua
oración si acogemos y amamos esa realidad presente.
👍🙏🏻🤗
ResponderEliminarVive con normalidad teniendo presente a Dios en algún momento concreto. Así, lo normal será extraordinario.
ResponderEliminarSi tienes al Señor en tu corazón y te das al que te necesita con AMOR, disfrutarás de la mayor felicidad.
ResponderEliminarComo siempre precioso. Y real
ResponderEliminar