martes, 31 de marzo de 2026

“TODAVÍA ESTAMOS A TIEMPO”

 

Ya estamos en Semana Santa. Revivimos en estos días cómo Jesús entregó voluntariamente su vida hasta el final. Como cristianos se nos invita a identificarnos con Él haciendo en todo momento la voluntad del Padre, siguiendo sus pasos. ¿Somos conscientes de ello?.

Corremos el riesgo de acudir a las celebraciones o a las procesiones como meros espectadores de un suceso que ocurrió hace dos mil años, y evitar así que nos toque, interpele o transforme nuestras vidas. Quizás nos mueve la costumbre, o el querer, o el gusto… El olor del incienso, el ruido de los tambores o las representaciones puede que distraigan nuestra atención de lo verdaderamente importante.

Revisemos qué es lo que nos motiva a la hora de participar de los distintos actos, o al escoger entre varias opciones. ¿Responden nuestras elecciones al querer de Dios o al propio gusto, apetencia, costumbre…?

En la vida espiritual no podemos ser eternamente niños caprichosos. Llega un momento en el que hay que dejar lo que gusta, lo que apetece, lo que atrae, lo que hace sentir bien… No se puede estar eternamente en el Tabor. Ahí abajo hay una realidad que nos espera, que requiere nuestra respuesta y es donde Jesús nos invita a ir. Es allá abajo donde se hace la voluntad del Padre, no haciendo tres chozas para permanecer entre experiencias gratificantes o buscando eternamente lo que gusta, lo que da paz, lo que hace sentir bien o lo que se quiere.

¿Qué es lo que la vida y pasión de Cristo dice a mi vida en este momento?. ¿Estoy entregando mi vida por amor a Él?. ¿Busco en todo su gloria o complacer mis apetitos, satisfacer mis necesidades y responder a mis quereres?. ¿Opto por su voluntad a la hora de tomar una decisión?. ¿Me refugio en las celebraciones y procesiones para huir de mi realidad y no enfrentar?. ¿Evito el silencio y parar para no cuestionarme dónde estoy y hacia dónde debo ir?. ¿Dónde y en qué me quiere el Señor realmente?. ¿Es eso que elijo lo que realmente quiere de mí?.

Esta Semana Santa puede rozarme la piel o tocar y transformar mi corazón. Todo dependerá de si permito o no que interpele mi vida, de si me abro o no al Amor, de si respondo a su voluntad o a mi querer. Todavía estamos a tiempo.

6 comentarios:

  1. Claro, en la misericordia de Dios hasta el último minuto es posible volver a su camino, para tener un encuentro personal con el que nos ama sin condiciones. TKM

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  2. Hoy tengo misa y la voy a ofrecer por tu cumpleaños.

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  3. Gracias Gloria
    Es muy fácil responder a nuestras necesidades
    En esta Semana,le pediré al Señor que sepa bajar abajo y hacer lo que Él espera de mi
    Feliz Semana

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  4. Yo si he pedido está cuaresma que el Señor transforme mi corazón, confío en su misericordia que es Eterna
    Feliz semana Santa.

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  5. Me uno a las peticiones anterior de bajar a mi realidad y dejarme hacer ,mil gracias Gloria por muy buen compartir!

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