lunes, 20 de abril de 2026

“POBRE PERO MUY AMADA”

 

Encuentro mi verdad cuando estoy a solas con Él, cuando acallo los ruidos, cuando me contemplo bajo su mirada.

Todo un Dios fija la mirada en su pobre y pequeña criatura, en su frágil y limitada criatura.

Todo un Dios se abaja hasta su pobre criatura.

Todo un Dios no quiere que se pierda su pobre criatura.

Todo un Dios protege, cuida y sostiene a su pobre criatura.

Todo un Dios ama con ternura a su pobre criatura.

Y la pobre, pequeña, frágil y limitada criatura, encuentra la paz y el amor que tanto ansía y busca ahí afuera sin lograr encontrarlos.

Y la pobre, pequeña, frágil y limitada criatura, se siente segura, confiada, protegida.

Cuando la pobre criatura se contempla bajo la mirada de su creador nada hay que pueda perturbarla. Las preocupaciones, los miedos, las pruebas… pasan a ser ruidos que logran acallarse.

Cuando la pobre criatura se contempla bajo la mirada de su creador: Nada le falta, nada teme, nada desea… porque todo lo tiene.

Y es entonces cuando ya no hay nada que hacer, nada por conquistar… Dos amores se han encontrado y descansan el uno en el otro. Y en ese lugar, en ese momento, en ese silencio habitado, se experimenta la paz y solo queda: “ESTAR”