viernes, 21 de agosto de 2026

“NO SÉ…”

 

No sé qué quieres de mí…

No sé a dondé me llevas…

No sé que suerte correré…

No sé qué pruebas tendré que pasar todavía…

No sé… No sé nada pero realmente ¿Quién sabe que será de su vida mañana? ¿Quién sabe si llegará al final de la semana? ¿Quién sabe…?

Yo no sé nada del futuro pero me da paz recordar a Edith Stein en ese tren camino del campo de concentración de Auschwitz “No sé a dónde voy pero sé con quién voy”. Me quedo con sus palabras.

Sé que no voy sola, sé que no me vas a dejar porque me has sostenido y acompañado desde que me creaste, y eso que en ocasiones me he caído o me he perdido. ¿De qué tengo que preocuparme entonces?.

Habrá momentos difíciles, muy difíciles, pruebas duras, tentaciones… Cuando sienta que mi barca se agita fuertemente por la tormenta, seguiré el consejo de Santa Teresita a su hermana Celina, no despertaré a Jesús. Mi corazón será la almohada en la que Él pueda descansar y eso será mi consuelo y mi paz.


Con todo esto solo me queda abandonarme y decirte: “Lo que Tú quieras Señor”. Que mi vida sea una ofrenda de amor a Tu AMOR, a tanto AMOR entregado por mi y para mi y siempre para mayor gloria tuya.