viernes, 20 de marzo de 2026
“¿QUÉ CLASE DE TIERRA ERES?”
El otro día pensaba en cuanta gente hay que hace cosas buenas, que está
comprometida, que reza, que presta sus servicios y sus talentos en la iglesia…
pero también en qué pocas almas encuentra el Señor dispuestas para poder
realizar su obra. En el afán por hacer no le dejamos hacer a Él.
Jesús nos decía el otro día: “Mi
Padre sigue actuando, y yo también actúo”. Se sirve muchas veces de los
acontecimientos para actuar porque en su afán por respetar nuestra libertad, impedimos
que haga su obra a través nuestro.
Todo un Dios se sigue abajando deseoso de hallar tierra que se abra a su
acción, tierra dispuesta a ser removida, purificada… tierra que acoja su
semilla para un día cosechar frutos para su propia gloria.
A la tierra le toca disponerse, acoger y abrazar la semilla, aceptar el
agua y el abono, sufrir las inclemencias del tiempo (unas veces la sequedad,
otras el exceso de agua…).
No somos la semilla ni el agua, ni el abono, ni el fruto… no podemos
hacer porque crezca la semilla… Tan solo somos tierra, quizá llena de piedras y
abrojos, a lo mejor tierra reseca y dura… pero tierra amada, capaz de dar fruto
si dejamos actuar al sembrador y no le ponemos obstáculos ni resistencias.
¿Qué clase de tierra eres?. ¿Qué clase de tierra quieres ser?. No es sencilla
la respuesta. Es más fácil hacer que dejarse hacer. Aparentemente da más
seguridad llevar el control que abandonarse. Es más gratificante ser
protagonista por las compensaciones que te reporta que ceder el lugar a otro.
¿Qué clase de tierra eres?. ¿Qué clase de tierra quieres ser?. Sé
consciente de lo que respondes porque Dios todo lo escucha y te va a tomar la
palabra.
La madre de Santiago y Juan deseaba los primeros puestos para sus hijos,
que estuvieran sentados a la derecha del Padre… Sí , sí, claro, casi nada pero “¿estáis
dispuestos a beber el cáliz que yo he de beber?”. De esto se trata el ser
tierra disponible y dejarse trabajar por Dios: “Estar preparados para vivir lo
mismo que su Hijo, con la seguridad y la confianza de que estará con nosotros
hasta el final, tal y como lo prometió”.
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Amén
ResponderEliminarQue Dios haga en mi su Santa Voluntad 🙏 que me ayude a ser tierra fértil con todo y mis imperfecciones.
ResponderEliminarGracias Gloria
ResponderEliminarRealmente es más facil llevar el control que abandonarse
Ser el protagonista,por nuestro egoísmo que confiar que Dios está con nosotros para todos
Le pido al Señor que me ayude a ser tierra fértil.