jueves, 7 de mayo de 2026

“EL TIEMPO DE DIOS ES PERFECTO”


El otro día mi amiga Mónica vio que mi comadre Jensy tenía, en una de sus redes, la frase: “El tiempo de Dios es perfecto”, y me preguntó qué quería decir eso. No recuerdo que le respondí, lo primero que se me ocurrió, pero me siguen persiguiendo esas palabras. Providencialmente ayer viendo en un email las nueva tazas que nos ofrece un proveedor, una llevaba escrita esa misma frase.

Estos días leyendo a San Francisco, mientras el fisioterapeuta me enchufa los electrodos o me tiene conectada a la máquina de calor, también me encontré con esto: “El tiempo de Dios es perfecto”.

“Hay un tiempo para todos los seres. Pero ese tiempo no es el mismo para todos. El tiempo de las cosas no es el de los animales. Y el de los animales no es el de los seres humanos. Y por encima de todo y distinto de todo, está el tiempo de Dios, que encierra a todos los otros y los espera. El corazón de Dios no late al mismo ritmo que el nuestro. Tiene su propio movimiento. (...). Nos resulta muy difícil entrar en este tiempo divino. Y, sin embargo , solo en él podemos encontrar la paz”. (“Sabiduría de un pobre”. Éloi Leclerc).

Francisco cae en la cuenta, en medio de su noche oscura, que todavía no vive en el tiempo de Dios y por eso su turbación, su impaciencia. Y en su reflexión va más lejos al constatar que aprender a vivir en el tiempo de Dios es el secreto de la sabiduría.

El tiempo de Dios es perfecto, ahora es el tiempo perfecto, este momento en que yo estoy escribiendo, este momento en que tú estás leyendo. Aquí está Dios, está amándote, está amándome, así como somos, así como estamos.

Todo momento es perfecto porque en todo momento Dios está presente y nos está amando por medio de todo lo que hay y acontece. También la noche es parte del tiempo de Dios y también ese tiempo es perfecto. En la noche es incluso más intenso el amor de Dios. La noche también se vuelve ocasión de agradecimiento.

Dejamos de vivir el tiempo de Dios cuando vivimos desde la cabeza, desde los pensamientos. El problema surge cuando añoramos el pasado, cuando nos preocupamos o angustiamos por el futuro, o cuando nos resistimos a vivir el momento presente deseando que llegue el momento después. El problema surge cuando no aceptamos la realidad, con todo lo que en ella hay, y añoramos escenarios en los que nos imaginamos felices. El problema es cuando nos empeñamos en que todo sea como deseamos e impedimos que Dios haga su obra.

El tiempo de Dios es perfecto. Es el secreto de la sabiduría como dice Francisco. Es la fuente de una grandísima paz como dice Clara. Y Jesús nos lo repite estos días una y otra vez: “Que no se turbe tu corazón”… “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”… “Permanece en mí”. Y todo esto va unido al abandono, a soltar el control y las expectativas, a reconocer nuestra verdad, a confiar en quien nos sostiene y nos da en cada momento lo que más nos conviene.

El tiempo de Dios es perfecto por eso todo tiempo es una oportunidad para acoger y agradecer su amor expresado de mil y una maneras, y responder con amor a tanto AMOR.

3 comentarios:

  1. Gracias Gloria
    Es verdad y lo he dicho muchas veces que cada persona tiene y necesita su tiempo
    Por supuesto que Dios también tendrá su tiempo porque nos espera a todos
    Es precioso leer que aún en nuestra noche,Dios tiene su tiempo y que es perfecto porque en esos momentos Dios nos ama con su amor infinito y nos acepta y comprende

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  2. Como indicas, invita a ponernos en las manos de Dios, a abandonarnos en Él. Transmite Paz y Esperanza . Muchas gracias!

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  3. Querida Gloria en manos de Dios. Que bueno que nos lo recuerdes. 🙏

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