El coronavirus no es un pecado, es una enfermedad.
La ignorancia, la desinformación o el miedo, hacen que muchos
oculten esta enfermedad poniendo en riesgo la vida de otros.
Si estás afectado por el coronavirus o conoces a alguien que
puede estarlo, no te calles, divúlgalo por todos los medios. De esta manera:
- Proteges a familiares, amigos y personas más cercanas
- Animas a los otros a cuidarse más y ser más conscientes de que también a ellos les puede pasar
Jesús es el camino, la verdad y la vida…. LA VERDAD. Si te
callas… eres cómplice del mal. Seguro que tienes cien mil y una justificaciones
para callar, quien anima a procurar secreto siempre es el mal. Algunos de tus
argumentos pueden ser…
“Es que la gente me va a mirar mal o van a hablar
de mí”
“Es que no se me van a acercar”
“Si se dan cuenta en mi trabajo me van a echar”
“No es necesario que la gente se entere”
…
Y por callar traicionas LA VERDAD, a Dios. Por muy santa que
sea tu razón, estás volviendo la espalda a Dios, te estás aliando con el mal.
¿Te dices cristian@? Seguir a Cristo supone ser siempre fiel a
la verdad aunque eso te cueste la vida (y en esto de la pandemia no te la estás
jugando con ser sincero). Si ocultas la verdad, ocultas a Dios y el mal gana la
partida. Con Cristo o sin Él, tú decides.
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