Al día siguiente de
publicar “Dejamos dormir a Jesús” me
dice una religiosa: “Sí Gloria, dejemos
dormir a Jesús, pero yo estoy despierta y lo necesito”. Nos reímos juntas. Ahí
está la clave, ese es el camino: “Estar despiertos, saber y sentir nuestra
necesidad y dependencia de Él. Reconocer nuestra pequeñez e impotencia y a la
vez su grandeza”.
Todos necesitamos a Dios.
Unos y otros, consciente o inconscientemente, acertada o desacertadamente, lo
necesitamos y buscamos.
Necesitamos a Dios para
todo, para respirar, pensar, sentir, movernos…
Lo que creemos necesitar,
lo que tanto anhelamos y que es objeto de muchas peticiones, no es tal. Lo que
real, lo que verdaderamente necesitamos y tanto buscamos ya lo tenemos. Está
aquí y ahora, de no ser así no podría estar escribiendo y tú leyendo. Él es
quien hace posible este momento. Él es quien inspira, quien toca el corazón,
quien da movimiento a mis manos, quien mantiene abiertos tus ojos y te ha dotado
de voluntad y libertad para leer estas líneas.
Por supuesto que lo
necesitamos, tú y yo, de otra forma no existiríamos. Él es quien nos sostiene,
nos da la vida y nos mantiene despiertos.

Excelente reflexión, yo lo necesito en mi vida.
ResponderEliminarSi, Gloria lo necesito y cada vez más, porque yo soy menos, las limitaciones de la edad, me hacen buscarlo para sostenerme en lo esencial.
ResponderEliminarGracias por tu reflexión muy buena.
Muchas gracias Gloria!!!
ResponderEliminarMil gracias Gloria
ResponderEliminarGracias mi linda Gloria siempre le digo ha papá Dios que sos la elegida de él
ResponderEliminarBello! Así es; sin Él no sería nada; me llama, me abraza, me sostiene y me anima cada día.
ResponderEliminar⚘️⚘️⚘️
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