Qué importante abajarnos, ser humildes…
- Reconocer que nada somos y nada podemos sin Dios
- Aceptar que no todo lo sabemos y que no todo lo hacemos bien
- Ser conscientes de que la obra la hace Él y nosotros tan solo somos instrumentos en sus manos
- Asumir nuestra dependencia de Dios
- Convencernos de nuestra limitación, de nuestra fragilidad, de nuestra finitud…
- Reconocer que no somos indispensables ni necesarios, un día no estaremos y las piezas se reubicarán y el planeta seguirá girando
- Comprender lo lejos que estamos de Él cuando no anteponemos el amor en nuestra vida a “todas nuestras cosas y quehaceres”
Qué importante abajarnos, ser humildes… para pedir cuando
necesitamos, para aceptar lo que nos dan, para agradecer por tanto y todo cada
día
Qué importante abajarnos, ser humildes… para darnos cuenta
de que hay situaciones que se escapan de nuestra mano, para ver de frente las
propias heridas y reconocer que sólo Dios puede sanarlas…
Qué importante abajarnos, ser humildes… para abandonarnos a
su voluntad, para confiar en que Él todo lo hace bien y siempre nos da lo que
más nos conviene