Hoy
te invito a hacer un ejercicio de imaginación. Algo así como lo que recomienda
San Ignacio de meterte en la escena pero esta vez vas a ocupar el lugar de la
persona que llega al lugar que te voy a indicar.
Supón
que te levantas y piensas en ir a confesarte. Llegas a la iglesia y te
encaminas a donde sabes que puedes encontrarte con el sacerdote. Entras, sin mediar
palabra le das un abrazo y mientras te tiene en sus brazos y sientes su cariño,
le escuchas un reclamo lleno de amor desde lo más profundo de su corazón: “¿Por qué te has tardado tanto?”. ¿Qué
haces: Lloras, sonríes, le das un beso, te apartas…?. ¿Qué dices: te justificas,
reclamas, te callas…?.
Y
ahora vamos a dar un paso más. Imagínate que es Jesús quien al acercarte es el
que, también con mucho amor, te pregunta: “¿Por
qué te has tardado tanto?”. ¿Cómo reaccionas?. Quizás lo más fácil es lo de
siempre: Buscar justificaciones para no
asumir la propia responsabilidad (es que pensaba… es que tenía que… es que no
sabía que…). O puedes optar por culpar a los otros, a las circunstancias o a Él
mismo. O quizás decidas permanecer en silencio. O… No te doy más ideas porque
quiero que seas tú quien reaccione y responda a Jesús pero ¡Cuidado con caer en
la culpa, en la tristeza, en el lamento… por el tiempo perdido, por no haberlo
sabido hacer mejor, por…!. Todavía no es
tarde, es hoy y ahora que te hace la pregunta para que seas consciente de su
amor paciente, un amor que siempre ha respetado tu libertad y no se ha cansado
de esperar. ¿Qué tienes tú que decirle?.
No es fácil hoy encontrar, una iglesia abierta y mucho menos dentro un confesionario con un Sacerdote que escuche en espera paciente. En alguna de nuestras Iglesias están durante la misa. Terminada la misa desaparecen…. La confesión te devuelve a la vida, a lo cotidiano con Paz, con Alegría. Con esa experiencia de encuentro en Fe con Jesús que te sana y te libera. Y esto lo necesitamos todos. Nos hermana en la fragilidad y de la necesidad del Dios de Jesús.
ResponderEliminarGracias Gloria
ResponderEliminarDar las gracias a Dios por esperar y no tenernos que justificar,porque lo más fácil es poner excusas
Lo difícil,confiar en que nos ama y espera
Nada de excusas!! Gracias Gloria
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